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Ventilación mecánica controlada: la salud en el interior de tu casa
2026-07-24
Humedad, CO₂, partículas en suspensión, compuestos químicos o contaminantes invisibles pueden acumularse en el ambiente sin que nos demos cuenta, afectando al confort y al bienestar diario. Por eso, ventilar correctamente ya no es solo una cuestión de renovar el aire: es una forma de cuidar la salud de las personas.
En este artículo analizamos la situación de la calidad del aire interior en España y las ventajas de los sistemas de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor.
¿Qué dice la normativa sobre la ventilación de viviendas?
El Código Técnico de la Edificación (CTE) regula una serie de exigencias relacionadas con la calidad del aire interior. En este sentido, los edificios deben disponer de medios que permitan ventilar adecuadamente sus recintos, eliminando los contaminantes que se producen de forma habitual durante el uso normal de la vivienda.
De este modo, se garantiza un caudal suficiente de aire exterior y una correcta extracción y expulsión del aire viciado.
La sección del CTE dedicada a la calidad del aire interior establece unas exigencias de caudal mínimo de ventilación que varían en función de las características de la vivienda. Además, diferencia las necesidades según el tipo de estancia:
- Estancias secas, como dormitorios o salones.
- Estancias húmedas, como cocinas y baños.
Estas exigencias hacen que, en determinados casos, la ventilación mecánica sea necesaria. Pero, más allá de su obligatoriedad, se trata de una solución cada vez más recomendable por su eficiencia, su capacidad para mejorar la calidad del aire interior y su contribución al cuidado de la salud y el bienestar de quienes habitan el edificio.
Lo que no sabías sobre la ventilación mecánica controlada
Abrir las ventanas de forma puntual puede ayudar a renovar el aire interior, pero no siempre garantiza una ventilación constante, eficiente y controlada. En viviendas cada vez más estancas y energéticamente eficientes, la ventilación mecánica controlada (VMC) se convierte en una solución clave para mantener una buena calidad del aire sin comprometer el confort térmico.
La ventilación mecánica controlada puede ser de dos tipos principales:
Ventilación de simple flujo
La ventilación de simple flujo realiza la extracción del aire viciado desde las estancias húmedas, como la cocina o los baños, mientras que el aire exterior entra de forma pasiva por depresión mediante rejillas u otros elementos instalados en las estancias secas.
Ventilación de doble flujo
La ventilación de doble flujo incorpora dos ventiladores, uno para la extracción y otro para la impulsión del aire, junto con un intercambiador de calor que permite recuperar gran parte de la energía contenida en el aire expulsado.
Estos son algunos de los aspectos más importantes que debes conocer sobre la ventilación mecánica de doble flujo:
- Es una solución adecuada para todo tipo de viviendas y permite conseguir una mayor eficiencia energética. Al no ser necesario abrir y cerrar continuamente las ventanas, se reducen las pérdidas de frío y calor mientras se mantiene una calidad del aire óptima.
- Los equipos de Orkli cuentan con soluciones certificadas según el estándar Passivhaus.
- El sistema puede controlar parámetros como la temperatura, la humedad relativa, el dióxido de carbono (CO₂), las partículas en suspensión, el formaldehído y los compuestos orgánicos volátiles (VOC).
- Los equipos de ventilación de Orkli pueden alcanzar altos niveles de eficiencia térmica, de hasta el 96 % en algunos modelos.
- Su diseño compacto facilita la integración en la vivienda. Determinados modelos pueden instalarse en espacios reducidos, como un armario de cocina de 600 mm o zonas con poca altura libre.
- La función de bypass o free-cooling permite aprovechar el aire fresco nocturno durante el verano para contribuir a mantener una temperatura interior más agradable durante el día.
- El sistema puede completarse con sensores de calidad del aire, como sensores de CO₂ o VOC, que permiten adaptar la ventilación a la presencia de determinados compuestos o contaminantes.
- Además de renovar el aire, contribuye a extraer la humedad no deseada de estancias como la cocina, el baño o el aseo, favoreciendo un ambiente interior más confortable y saludable.
- Al recuperar parte del calor del aire extraído, ayuda a reducir las pérdidas energéticas y a mejorar el confort térmico de la vivienda.
Ventilación inteligente con ZSaindari
Los equipos de VMC de Orkli pueden integrarse con ZSaindari, el dispositivo de monitorización y control de la calidad del aire interior de Orkli.
ZSaindari registra en tiempo real los principales parámetros relacionados con la calidad del aire interior, como la temperatura o la humedad, y, gracias a su conexión inalámbrica, puede actuar directamente sobre los equipos de ventilación mecánica de doble flujo de Orkli.
De este modo, la ventilación puede ajustarse automáticamente cuando el sistema detecta que la calidad del aire no es óptima. El conjunto funciona así de forma inteligente y coordinada para contribuir a conseguir un hogar más saludable, confortable y eficiente.
¿Qué factores afectan a la calidad del aire en tu hogar y cómo impactan en tu salud?
La calidad del aire interior de una vivienda puede verse influida por numerosos elementos presentes en nuestro día a día:
- Los materiales de construcción de la vivienda, los muebles, los tejidos o las alfombras.
- Los contaminantes derivados de determinados productos de limpieza.
- La falta de una ventilación adecuada.
- Un mantenimiento incorrecto de los sistemas de calefacción o aire acondicionado.
- La acumulación de humedad en espacios como cocinas y baños.
Una ventilación insuficiente puede favorecer la acumulación de humedad y contaminantes y tener efectos negativos sobre la salud y el bienestar de las personas.
Entre los posibles efectos se encuentran:
- Irritación de ojos, nariz y garganta.
- Alergias, dolores de cabeza, asma o tos.
- Problemas y enfermedades respiratorias.
- Náuseas y malestar.
En determinados casos se habla incluso del Síndrome del Edificio Enfermo, un término utilizado para describir situaciones en las que los ocupantes de un edificio experimentan problemas de salud o malestar relacionados con el tiempo que pasan en su interior.
Un ejemplo de cómo ayuda la ventilación mecánica controlada
Imaginemos una pareja que vive en un piso construido en los años 40 y decide realizar una reforma para mejorar el aislamiento. Antes de la obra, la vivienda tenía filtraciones de aire que afectaban al confort térmico.
Tras mejorar el aislamiento, la casa se vuelve mucho más estanca y desaparecen esas filtraciones. Sin embargo, comienza a aparecer moho, principalmente en las paredes de la cocina y del baño.
Al realizar mediciones se detecta que la humedad relativa alcanza valores de hasta el 80 % en algunas estancias. El problema no está únicamente en la generación de humedad, sino en la falta de una renovación adecuada del aire.
La instalación de un sistema de ventilación mecánica de doble flujo permite renovar el aire de manera constante, controlar la humedad y reducir la concentración de compuestos perjudiciales presentes en el ambiente, mejorando tanto la calidad del aire como el confort de toda la vivienda.
Un hogar más saludable y eficiente gracias a la ventilación
La ventilación mecánica controlada de doble flujo va mucho más allá de renovar el aire de una vivienda. Permite mantener unas condiciones interiores adecuadas de forma continua, reducir la humedad y los contaminantes y, al mismo tiempo, limitar las pérdidas energéticas asociadas a la ventilación.
En viviendas cada vez mejor aisladas y más estancas, contar con un sistema capaz de controlar y renovar el aire de forma eficiente resulta especialmente importante para conseguir espacios más saludables, confortables y energéticamente eficientes.
